Soy asiduo oyente de la Radio del Principado de Asturias, sociedad perteneciente al Ente de Comunicación del Principado; y conozco a 4 funcionarios que están desarrollando allí su labor. Intentaré dar mi opinión sobre todo lo que está sucediendo, pues el debate político está siendo de una calidad pésima (debates más flojos que el Twiter de un analfabeto); no es en realidad un debate sobre la RTPA, sino un debate contra el gobierno de Cascos; sólo así puedo entender la caída del caballo del PP, por ejemplo. Como siempre, espectáculo lamentable el de los parlamentarios y políticos asturianos.
La RTPA nace con polémica, por mucho que una Ley del Principado le dé soporte. La derecha no la quería y un sector de la izquierda tampoco; sin embargo, el PSOE se empeñó y la TeleTini o la Todo Por Areces salió adelante. Tiene un presupuesto anual en 2011 de unos 35 millones de euros; una cantidad que, grande o pequeña, ha ido subiendo año a año y, aunque posiblemente sea verdad que es la más barata de las televisiones autonómicas, no lo es menos que es una televisión deficitaria en una época de vacas flacas, donde toca mirar los euros hasta el último céntimo y más allá aún, máxime cuando el deficit ahoga nuestro presente y ni qué decir sobre el futuro. Según los propios informativos, tiene una cuota de pantalla del 7% (más que Canal 9 de Valencia o Telemadrid, por ejemplo) y cuesta 0,9 € a cada asturiano por día, la vean o no, claro está.
El programa electoral de Foro le puso la soga desde el primer momento; como el PP, que hasta hace 4 días sólo quería privatizarla o cerrarla. PSOE e IU, por supuesto, abogan por su permanencia. Es indudable que la RTPA cohesiona el territorio, algo que hacía falta en Asturias, que es una Comunidad con distancias largas y culturas distintas (sólo mencionar que en este territorio de 10.000 kms2 se hablan tres lenguas, por mucho que les pese a muchas personas: español, asturiano y gallego-asturiano). También será cierto que el establecimiento de la RTPA ha supuesto una generación de empleo al abrigo del ente de comunicación, hasta el punto, según datos de Noemí Martín, diputada de IU, representante de IU y de nadie más en la Junta General, de que ha multiplicado por 3 el número de empresas audiovisuales en la región (de 30 en 2006 a unas 100 actualmente) y el número de empleos, más de 700 entre directos e indirectos. Claro está, sin ninguna duda, que muchas de esas empresas trabajan en exclusiva para la RTPA, por lo cual, más que hablar de empresarios emprendedores, podíamos pensar en un nuevo grupo de empresarios nacidos al abrigo del sector público.
Frente a estos datos, que podrían centrar un debate objetivo, aparecen las otras causas de la movida con la RTPA. El Consejo de Administración es, sencillamente, un cementerio de dinosaurios; que me expliquen a mí que saben los ex – alcaldes o ex – diputados del sector audiovisual. Si los datos no son falsos y me temo que no lo son, cada miembro del Consejo de Administración se levanta cada año 70.000 euros por NO HACER NADA, en el mejor de los casos, en la RTPA. Y esto es insostenible y nadie está hablando de ello. Y además, hemos de poner también los cambalaches que se han hecho con los medios de comunicación asturianos en la RTPA. No puedo citar la fuente, pero me garantizaba que el acuerdo entre RTPA y La Sexta para las retransmisiones deportivas (RTPA paga un pastizal a la Sexta por la emisión del fútbol y la Fómula 1, pudiendo verse además en casi toda Asturias ya el canal privado), se debía al sostenimiento de La Voz de Asturias por el diario Público. Esto último ponedlo entre interrogantes, pues no lo tengo confirmado, pero el rumor está ahí y han podido hacerse eco de él los políticos de Foro. Si, además fuera cierto, ¡¡¡para qué contaros más!!!
Como podéis ver, nuevamente intereses al margen de los puramente empresariales o sociales exclusivamente se mezclan en el debate, sin nadie poner los puntos sobre las “íes”.
El caso es que en agosto se pararon las transferencias totales a la RTPA y la situación llegará a ser insostenible, abocando de manera irregular, inapropiada y desleal al cierre de la cadena.
Me explicaré. Independientemente de que se deba cerrar o no la cadena, el Gobierno asturiano no ha actuado conforme a Derecho; o al menos conforme a la dignidad que el caso requería. Debiera haber actuado con normas legales en la mano; herramientas y técnicos jurídicos les sobran para poder haberlo hecho por el camino recto, que no siempre es el más corto, jurídicamente hablando, sin usar atajos que, a la postre, le pueden salir mal en sede judicial. Tampoco, como creo que debiera haber hecho, inició un debate sereno (no necesariamente en la Junta General y con los diputados, pues nada puede salir de donde nada hay), sino en foros adecuados de la sociedad civil y del mundo de la empresa. ¿Puede ser viable una empresa como RTPA? ¿A qué coste para el erario público? ¿Por qué no introducir la publicidad en la cadena de manera sistemática, aumentar los programas de producción propia e incluso reducir horas de emisión, por ejemplo? Soy lego en la materia, pero seguro que expertos en la materia podrían ampliar los temas. Sin embargo, el gobierno optó por la solución más drástica.
Tengo a José Luis Balbín por persona coherente e independiente, un periodista ejemplar; se ha posicionado en contra del cierre con argumentos sobre los que yo ya había meditado hace días y que comparto casi en su totalidad.
¿Cuál es mi opinión sobre el cierre de la RTPA? ¿Hay que cerrarla o no? La realidad es que hay más de 700 empleos en juego, pero no hay ni un duro. Así que, a priori, estoy a favor de que no se cierre la RTPA, PERO:
1º) Se ha de limpiar el Consejo de Administración de representantes políticos, que deberán ser reducidos totalmente o, al menos, deben tener un número residual en dicho consejo. Por supuesto, no cobrarán ni un duro por figurar allí. El Consejo de Administración ha de formarse por especialistas, designados entre los propios profesionales de los medios de comunicación y con objetivos claros de servicio público y sin plazo de finalización, a fin de garantizar la independencia en la toma de decisiones; por supuesto que su función podrá ser revocada, por motivos tasados. Estarán sujetos a responsabilidad directa por las decisiones que adopten, incluso con su patrimonio personal. Mejor aun si funciona como un Consejo de Administración de cualquier sociedad mercantil.
2º) Las aportaciones públicas deben realizarse por medio de un contrato-programa donde figuren clarísimamente el destino y cuantía de los fondos. Estas aportaciones deben reducirse al máximo, con la entrada de capital privado. Además, se ha de demostrar perfectamente que es más eficiente el dinero público en la RTPA que no en otras cadenas televisivas o productoras privadas.
Si con ello no se logran objetivos o sigue siendo inasumible su coste por el erario público, entonces no quedará otro remedio que la enajenación o, en último término, el cierre.
Últimas reflexiones.
- Mientras que los medios de comunicación públicos sean correas de transmisión en sus decisiones de los partidos políticos gobernantes o que mantengan posiciones de primacía en el Consejo de Administración, como es el caso, no tendrán realmente un aprecio general de la sociedad y se verán abocadas periódicamente a estas situaciones, pues sobre ellos siempre existirá la sombra de la duda. Sobre los intentos de manipulación, he sido conocedor de ellos.
- Con todo el respeto hacia la mayoría de los profesionales del Ente Público de Comunicación, se han ganado mala fama como consecuencia de las protestas y malas acciones de unos pocos. El corporativismo mal entendido es lo que tiene.
- Por muy mal que estén las cosas en la RTPA, es un abuso profesional dedicar los informativos y programas pagados por TODOS los asturianos para informar exclusivamente de aquello que le interesa directamente a los profesionales de la RTPA. Eso es hacer un uso inadecuado de los medios públicos. Así que tirón de orejas a periodistas que, debiendo limitarse a dar información, se convirtieron en creadores de opinión. No es un su función y nuevamente han desacreditado a la cadena pública.
Mi previsión o pronóstico. Soy optimista Creo que la RTPA se salvará y que, con buena voluntad y altura de miras, se puede hacer un Ente de Comunicación que sea valorado por la sociedad asturiana. Pero, reitero, independiente de los tejemanejes políticos y con la objetividad, la imparcialidad y la vocación de servicio público como señas de identidad de la cadena. Lo van a tener fastidiado y, como ya está sucediendo, perderán muchas plumas, pero subsistirá y puede que incluso salga reforzada.